Desde el 2006, más de 20.000 personas en México han sido víctimas de uno de los crímenes más violentos y crueles que existen: La desaparición forzada. Un estudio de la Organización protestante para el desarrollo “Pan para el Mundo” (Brot für die Welt) y la Organización Católica Misereor (Misereor) junto con la Coordinación Alemana por los derechos humanos demuestra que las desapariciones forzadas en México son un delito sistemático y que se da de manera reiterada.

En el estudio, el cual será presentado en el Parlamento alemán (Bundestag) el 6 de marzo, se publican una serie de recomendaciones tanto al Gobierno alemán como al Parlamento europeo. Las negociaciones del Acuerdo de Seguridad con México deben ser suspendidas hasta que exista una estrategia nacional para la lucha contra las desapariciones forzadas. Como apunta  Julia Duchrow, directora de la Unidad de derechos humanos y paz de la Organización Pan para el Mundo (Brot für die Welt): “Mientras que la policía y el ejército mexicano sigan participando en una sistemática comisión de delitos en contra de las personas, un Acuerdo de Seguridad sólo provocará la legitimación de la violencia en México”.

A parte del crimen organizado, instancias gubernamentales estan también involucradas en los crimenes. Los y las culpables raramente tienen que temer un castigo. El gobierno mexicano devalua el alto número de casos de desaparición forzada y de ejecuciones, así como de la participación actores del estado. El caso de los 43 estudiantes desaparecidos en Iguala en el estado mexicano de Guerrero acaparó la atención mundial. Sin embargo, como destaca Heinrich Oelers (Jefe del departamento para México y Latinoamérica de MISEREOR): “El caso de Iguala ha sido el más mediático, no obstante el trabajo que han estado realizando las diversas organizaciones pro derechos humanos ha  demostrado que miles de personas han desaparecido de manera forzada y/o están expuestas cada día y desde hace mucho tiempo a arbitrariedades y violaciones”. “Debe haber un seguimiento de los casos y deben ser resueltos de manera sistemática. En este aspecto, el apoyo técnico y la capacitación por parte de las autoridades alemanas, sería de mucha utilidad “, agregó Oelers. Prácticamente, cualquier persona en México está en riesgo y puede convertirse en víctima, sin embargo no debe olvidarse que existen sectores de la población que son especialmente vulnerables, como los activistas políticos, los periodistas, las mujeres y los migrantes.

El estudio sobe las desapariciones forzadas en México (en alemán)  puede consultarse en nuestra página de internet: http://esp.mexiko-koordination.de/