Opinión | SCJN debe declarar anticonstitucional SAP

La Suprema Corte de Justicia debe declarar anticonstitucional (los artículos de) las leyes que incluyan el “Síndrome de Alienación Parental” (SAP)

Estoy muy firmemente convencido de que el Síndrome de Alienación Parental (SAP) es una pseudo-teoría muy peligrosa. Debe ser excluida del código civil de la Ciudad de México y de cualquier otra ley en la que hubiera sido incluida. Cualquier artículo que la incluya debe ser declarado anticonstitucional por la Suprema Corte de Justicia de la Nación. Y cuanto antes, mejor. En esta nota expondré por qué pienso así.

Resumen de lo expuesto en la nota:

  • El SAP no es científico.
  • Además es machista. Reproduce estereotipos discriminatorios contra las mujeres, especialmente las madres.
  • Viola los derechos de los niños y de las mujeres, y las garantías individuales en materia procesal.
  • Además, el modo como fue incluido en el Código Civil de la Ciudad de México exacerba la desproporción entre el diagnóstico y las consecuencias (el diagnóstico, incluso en grado leve, conduce a perder al hijo/a (s)).
  • Es una violación a los derechos humanos, no un asunto meramente privado entre padres divorciados.
  • Debe ser declarado inconstitucional por la Suprema Corte. Cuanto antes, mejor.

Nota:

 

El “Síndrome de Alienación Parental” (SAP) es un conjunto de proposiciones no-científicas creado a mediados de los 80 por Richard Gardner, un psiquiatra estadounidense (quien hacía apología de la pedofilia: http://www.leadershipcouncil.org/1/pas/RAG.html). Este conjunto de proposiciones ha sido rechazado por la Asociación Americana de Psiquiatría porque no está reconocido como síndrome (ojo: no confundir con la alienación parental en un sentido más amplio). No existe, es una construcción conceptual (http://scielo.isciii.es/pdf/neuropsiq/v28n2/v28n2a04.pdf, en adelante 1). Se define así:

“Es un trastorno infantil que surge casi exclusivamente en el contexto de disputas por la custodia de los niños. Su manifestación primaria es la campaña de denigración del niño contra un padre, una campaña que no tiene justificación. Ello resulta de la combinación de una programación (lavado de cerebro) de adoctrinamiento parental y de las propias contribuciones del niño para el vilipendio del padre objetivo” (cit en 1).

El propósito de esta pseudo-teoría es llegar a la “terapia de la amenaza” (palabras literales de su autor): o la madre colabora en el procedimiento terapéutico-judicial o se le quita a sus hijos/as.

El SAP está compuesto de ocho síntomas presentes en el niño: 1. Una campaña de denigración. 2. Racionalizaciones débiles, absurdas, o frívolas para la desaprobación. 3. Ausencia de ambivalencia. 4. El fenómeno del «pensador-independiente». 5. Apoyo reflexivo al padre alienante en el conflicto parental. 6. Ausencia de culpa sobre la crueldad y/o explotación hacia el padre alienado. 7. La presencia de escenarios prestados. 8. Extensión de la animosidad hacia los amigos y/o familia extendida del padre alienado. Según el número, interacción e intensidad de estos síntomas, el SAP puede ser diagnosticado en grados leve, moderado y severo.

Escudero, Aguilar y de la Cruz (1) (y otros autores/as) consideran que no es científico por las siguientes razones:

  • Gardner pretendió usar el argumento por analogía para demostrar que el SAP es un síndrome médico. “Pero en ciencias médicas, la analogía no otorga ninguna confirmación científica” (1).
  • Como su autor estaba principalmente preocupado por la utilidad práctica del SAP (que fuera usado en juicios para quitarle la custodia a los padres “alienador”, 80% mujeres), hace manita de puerco a los conceptos y a la búsqueda de sustento empírico. De lo que se trate es de que la realidad se ajuste a una “teoría” que pueda ser usada en los juicios.
  • La definición de los “síntomas” no es precisa y éstos se traslapan entre sí. No hay lenguaje objetivante y desambiguante.
  • Se atribuye a la madre el rol alienador.
  • Se presupone la existencia de una actitud y trato amorosos por parte de los padres.
  • Se hace un lado la progresiva complejidad cognitiva y emocional de los niños (y, con ello, las aportaciones de Piaget, Klein, Vigotsky, etc.)

En mayo de 2014, la Asamblea Legislativa del DF aprobó un cambio en el código civil que introdujo el concepto de alienación parental. La exposición de motivos deja claro que se está haciendo referencia la pseudo-teoría de Gardner. Si se diagnostica, aun en grado leve, el niño (la niña) pasa al otro progenitor. En un mes la Comisión de Derechos Humanos del DF impugnó la norma y presentó una acción de inconstitucionalidad que no ha sido resuelta por la Suprema Corte (http://cdhdfbeta.cdhdf.org.mx/wp-content/uploads/2014/06/accion_inconstitucional.pdf). Estos son los principales elementos de esta acción de inconstitucionalidad:

  • 1º. Falta de neutralidad de la norma a partir de la generación de efectos discriminatorios indirectos en contra de mujeres.

“Frente a la ausencia de una fundamentación teórica sólida que permitiera sustentar su argumento, Richard Gardner señaló que el SAP presentaba una mayor incidencia respecto de mujeres ya que ellas, en virtud de su sexo y genética, cuentan con una función primaria de cuidado que justifica la posibilidad de que las mujeres puedan pasar más tiempo con sus hijos e hijas y, por lo tanto, tengan una mayor posibilidad de alienar a las niña y niños, en comparación con los padres varones que deben salir a proveer alimentos y recursos materiales para la manutención de la familia”.

“(…) El segundo de los estereotipos sobre los que descansa el SAP es el de la ‘esposa abnegada’ (…) que ante su incapacidad para generar trabajo productivo se ven en la necesidad de realizar actos desesperados y primitivos para mantener un grado mínimo de estabilidad”.

“(…) Si se toma en cuenta que la norma y el concepto que recoge presentan un sesgo de género que vicia de entrada su aplicación en perjuicio de las mujeres, es posible señalar que tal situación se potencializa en escenarios de violencia familiar que limitan las posibilidades de denuncia por parte de las mujeres frente al riesgo de que las autoridades judiciales consideren que la denuncia y el testimonio de las y los niños se encuentra viciado o manipulado en aplicación del SAP”.

“(…) En cuanto que la aplicación de la norma, implica el establecimiento de dos opciones excluyentes para las mujeres: 1) la denuncia de violencia familiar frente al riesgo de perder la patria potestad de sus hijas e hijos, o bien, 2) el goce de la patria potestad, guarda y custodia de las hijas e hijos frente a la imposibilidad de denunciar actos de violencia en el entorno familiar por temor de ser separadas de las y los menores de edad”.

“Como puede apreciarse, las opciones brindadas por la norma establecida en el artículo 323 Septimus, del Código Civil para el Distrito Federal, al colocar a las mujeres ante esta disyuntiva podría invisibilizar otras situaciones de violencia en el entorno familiar, ya que la denuncia puede acarrear, por parte del padre, una acusación que alega la alienación parental en su defensa”.

  • 2º. Incorporación normativa de conceptos incompatibles con los derechos humanos: control de convencionalidad e interés superior de niñas y niños.

Origen cuestionable del concepto SAP.

“El término fue propuesto por Richard Gardner quien en investigaciones anteriores a la de alienación parental hizo referencias explicitas a la histeria natural en las mujeres y su capacidad de manipulación, así como la actitud exageradamente punitiva y moralista que la sociedad tiene respecto de la violencia sexual a niños. Según Gardner el 90% de la alienación parental es ejercida por mujeres y ancla el comportamiento alienador en las características propias de la mujer y su incomprensión de la sexualidad masculina que puede incluir las relaciones incestuosas” (la CDHDF cita a Gardner directamente).

En la aplicación del SAP, los niños y las niñas son tratados como objetos, no como sujetos. Su testimonio es desestimado porque se considera viciado por el “lavado de cerebro”.

  • 3º. Afectaciones particulares a los derechos de niñas, niños y adolescentes derivados de la aplicación de la norma que se impugna

Con la adopción del SAP, a niñas, niños y adolescentes se les niegan “garantías, consideraciones y adecuaciones procesales contempladas en convenciones internacionales y en la propia jurisprudencia de la Suprema Corte”.

En contextos de violencia familiar, transferir la guardia y custodia del niño/a al otro progenitor podría exponerlo/a nuevas situaciones de victimización. En el proceso, “se revictimiza a los niños al someterlos a interrogatorios y entrevistas, a revivir las situaciones de violencia”.

Se afecta el derecho de los niños y niñas a tener familia. Se les separa de su familia para que estén con el progenitor “alienado”.

  • 4º. Desproporcionalidad de la medida y falta de certeza en la determinación de sus consecuencias (o sea: aun cuando se diagnostique en grado leve se pierde la guardia y custodio del niño/a).
  • 5º. Regresividad en el goce y ejercicio de derechos en torno a la incorporación del SAP en la legislación del DF.
  • 6º. Se vulneran los principios de legalidad, seguridad jurídica y resolución.
  • 7º. Se vulnera el principio de interés superior de las y los niños, así como los derechos de éstos a vivir en familia, a mantener relaciones personales y contacto directo con ambos padres, al disfrute del más alto nivel de salud y al acceso a servicios para el tratamiento de las enfermedades y la rehabilitación de la salud, a la igualdad.
  • 8º. Violación a los principios de legalidad y seguridad jurídica y derecho al debido proceso, así como a la prohibición de imponer penas trascendentales.
  • 9º. Violación de las formalidades esenciales del procedimiento por la falta de posibilidad de contradicción en cuanto a la determinación de la persona a cuyo cuidado quedará el niño.
  • 10º. Se viola el derecho de las personas a que un juez competente determine sus obligaciones de naturaleza civil.

En suma:

La Suprema Corte de Justicia de la Nación debe declarar inconstitucional esta norma.