Pronunciamiento sobre situación del caso Julio César Mondragón Fontes

Pronunciamiento sobre la situación actual del caso de Julio César Mondragón Fontes

 

Al pueblo de México.
Al presidente Enrique Peña Nieto.
A la Procuraduría General de la República.
A la Comisión Interamericana de Derechos Humanos.

El pasado  viernes 22 de enero la Comisión Nacional de Seguridad y la Procuraduría General de la República anunciaron públicamente la detención de 3 personas presuntamente vinculadas al caso Ayotzinapa. Uno de ellos, Mauro Taboada Salgado, fue relacionado con el homicidio de Julio César Mondragón Fontes, esto con base en la declaración de Gildardo López Astudillo, El cabo Gil, detenido en septiembre de 2015 e identificado como jefe de las células de sicarios y halcones de Guerreros Unidos en los municipios de Iguala y Cocula.

El Cabo Gil, es señalado por la PGR como autor material de la incineración de los 43. Con su testimonio, plagado de mentiras, se ha pretendido desde el inicio dar por sentado la mentira histórica de la muerte de nuestros hermanos.
Al respecto manifestamos lo siguiente:

1.- Mauro Taboada Salgado no fue detenido por el homicidio de Julio César Mondragón Fontes, fue detenido porque supuestamente se le encontró en las calles de Iguala, portando una arma de fuego.

2.- La Procuraduría no cuenta con otra prueba que señale la relación de Mauro Taboada Salgado que UN PAR DE LÍNEAS en la declaración de El Cabo Gil.

3.- Mauro Taboada Salgado no fue consignado por el homicidio de Julio César, ya que no se cuenta con elementos para procesarlo por ello. Mauro Taboada fue consignado por el delito de portación de arma de fuego.

4.- Julio César Mondragón fue víctima de tortura y ejecución extrajudicial en un ataque tumultuario, por ningún motivo aceptamos la teoría del asesino solitario. Las múltiples fracturas que Julio sufrió en tórax y cráneo, las marcas de arrastre que se observan en su cuerpo y el desollamiento de su rostro como mensaje de terror, no son ni pueden ser cometidas por un solo individuo.

Lo que queda en evidencia con esta detención es que la PGR sigue reforzando la mentira histórica, y no sólo eso, que la PGR no cuenta con una línea de investigación sobre la ejecución de Julio César Mondragón, si así fuera, habría obtenido los elementos y pruebas suficientes como para solicitar una orden de aprehensión a un juez competente y efectivamente habría logrado la detención de presuntos responsables por este crimen.

Anunciar sin pruebas que esta persona está relacionada con la muerte de Julio, es una burla para su familia y para todos los padres y madres de los normalistas de Ayotzinapa. Más aún cuando el cuerpo de Julio César no ha sido devuelto a su madre, esposa e hija para realizar su funeral, esto debido al dolo y la negligencia de todas las autoridades involucradas con la procuración e impartición de justicia en este asunto.

Como muchos saben, somos nosotros, quienes estamos investigando, quienes hemos impulsado el esclarecimiento de los hechos al lado del Grupo Interdisciplinario de Expertos Independientes de la Comisión Interamericana y del Equipo Argentino de Antropología Forense. Fuimos nosotros los que decidimos la exhumación de Julio César para saber qué fue lo que ocurrió con él esa noche del 26 de septiembre de 2014 en Iguala y es ahora a nosotros a quienes castiga el Estado por esta osadía. Nos castiga con la larga espera de tres meses para la realización de la prueba de ADN y la devolución de su cuerpo. Están haciendo tiempo para desgastarnos, tensarnos. Están haciendo tiempo para que se agote el mandato del GIEI sin que hayamos logrado avanzar lo suficiente en la producción de pruebas que nos lleve a la verdad y a la justicia. Para que nos quedemos solas.

Denunciamos además que la ropa de Julio César Mondragón no fue analizada como un elemento importantísimo para esclarecer las condiciones de su muerte, no existe registro de que fuese asegurada y nunca fue vista por su familia o le fue devuelta. Tampoco existe en el expediente, ningún registro de qué ocurrió con el globo ocular izquierdo de Julio, este ojo le fue arrancado y debía quedar registrado tanto su transporte como su embalaje y su destino final. Tampoco se hizo. Por eso preguntamos a la Procuraduría General de la República y a la Fiscalía General del Estado de Guerrero ¿Dónde está la ropa de Julio César, su playera roja, su pantalón negro, su bufanda, sus tenis? ¿Dónde está su globo ocular izquierdo? ¿Quiénes lo ejecutaron y qué pruebas tienen de ello? Y sobre todo ¿Cuándo nos será devuelto su cuerpo?

Denunciamos la nula sensibilidad y falta de compromiso con la justicia y con la verdad del Tribunal Superior de Justicia del Estado de Guerrero, de la Fiscalía General del Estado de Guerrero, de la Procuraduría General de la República y del presidente Enrique Peña Nieto.

¡Ayotzinapa vive!

¡Justicia para nuestros 43!

Atentamente:

Marisa Mendoza Cahuantzi, viuda de Julio César Mondragón Fontes
Colectivo el Rostro de Julio